¡¡Exámenes!!
Mi hijo ha tenido muchos exámenes últimamente…
Está en tercero de Secundaria, en una secundaria pública, de las que antes eran “Federales” y ahora son “Generales”, y resulta que aparte de los exámenes bimestrales, hace como un mes le hicieron otro examen, que no recuerdo el nombre, pero era de aplicación nacional, según sé; luego este mes tocó el examen de Enlace -interrumpido y reanudado tras la prevención de la influenza-, ahora, acaba de presentar el examen de ingreso al CBTis (cruzo los dedos), y ahí mismo le dijeron que el día que le den los resultados -el 9 de junio creo- le van a aplicar otro examen.
En la secundaria acabo de recoger las calificaciones del bimestre y ahí en la reunión me avisaron que ¡también! le van a aplicar un examen extra que ordena la Secretaría de Educación, éste es el 3 de junio, es de todas las materias, hasta inglés, y sí le va a influir para la calificación, independientemente de que además le apliquen los examenes correspondientes al quinto bimestre.
¿Para qué tanta evaluación?, ¿de qué se trata? Para mi como madre, es puro estrés porque no quiero que mi hijo obtenga malos resultados. Mi hijo es inteligente, pero no es un “matado”, le gustan las fiestas y el fútbol, así que “ahí la llevamos”, va bien, pero no está suficientemente concentrado en la escuela para sacar puros dieces.
Y por otro lado, yo no veo que los maestros se preocupen porque los niños aprendan, no los motivan, creo que muchos maestros -no todos, porque alguna excepción habrá- están conformes con presentarse a clase (aunque algunos ni eso hacen), y eso si, con cobrar su pago cada quincena…
Tengo el orgullo de poder decir que yo enseñé a mi hijo a leer y escribir, a sumar y a restar, desde los 5 años, muchos meses antes de que entrara a la primaria… Cuando tuvo dificultades con la división ¿quién le enseñó? pues su má, hasta me dijo: “mamá, la maestra lleva un mes explicandome las divisiones y no le había entendido, y a tí en un ratito te entendí”.
Aún ahora procuro estudiar con él, pero no siempre puedo, lo raro es que tenga que explicarle lo que se supone que ya vio en clase, a veces veo que los maestros no saben ni siquiera los nombres de sus alumnos, así de preocupados están por su desarrollo intelectual, bueno, así los percibo yo.
La cuestión es: ¿Es necesaria tanta evaluación? ¿7 exámenes -sin contar que van por materias- en menos de dos meses? ¿Se justifica el gasto y el esfuerzo? y los resultados… ¿sirven?, ¿valen algo?
Cuando fui estudiante, quejarse de un mal maestro no servía de nada, sólo lo cambiaban de grupo, o lo asignaban a cuestiones administrativas por un semestre o dos y luego estaba de regreso, con todas sus incompetencias y sus complejos (¡además!). Incluso difícilmente corren a un maestro aún cuando se compruebe su incompetencia… Y si los alumnos van mal, es culpa principalmente del maestro, no del alumno y mucho menos de los padres. El maestro es el que menos “paga” por sus errores.
Preferiría que le enseñaran con más dedicación y lo examinaran menos.
Un gran hijo, vos una gran madre.
Gracias por tu comentario… se hace lo que se puede…